QUINTOS 87

 

En el pueblo de Guadramiro,

Siempre hay algo que contar,

Si no es por año nuevo,

Es luego por carnaval.

 

El carnaval en este pueblo,

Es fiesta de tradición,

Donde todos se divierten,

Cada cual baila a su son.

 

En esta fiesta los quintos,

Son los protagonistas,

La organizan a su aire,

Y luego se les critica.

 

Cuatro han sido los quintos,

De este ochenta y siete,

Alegres y buenos mozos,

Como el pueblo se merece.

 

El primero era Tomás,

Desciende de los Galanos,

Le sigue Pedro el del bar,

Al que perico llamamos.

 

El tercero es Isidoro,

El hijo del alguacil,

El cuarto el de la Fidela,

Y que se llama Martín.

 

La fiesta comienza el Jueves,

Llamado de merendero,

Con una sesión de baile,

Al son del tamborilero.

 

El domingo por la tarde,

Adornados los caballos,

Y preparados los quintos,

Se van a correr los gallos.

 

Ya suena el tamboril,

Suenan cohetes y petardos,

Y toda la gente acude,

Para ver correr los gallos.

 

Algún quinto pasa apuros,

En el manejo del caballo,

No las han visto más gordas,

No se entera ni el gallo.

 

Terminada la función,

Los caballo van a correr,

Y el que no llega primero,

Es porque llega después.

 

El ganador fue Isidoro,

Le ganó al de los galanos,

Martín le sigue a la zaga,

Y Pedro salió rodando.

 

Por la tarde y por la noche,

Grandes sesiones de baile,

Agarrados o folclore,

Entre máscaras y disfraces.

 

Los quintos cenan los gallos,

En petitoria en el bar,

Y en vez de marcharse a casa,

Duermen en cualquier pajar.

 

El lunes por la mañana,

No mucho han madrugado,

Y disparando unos cohetes,

La fiesta ha comenzado.

 

Los quintos y acompañantes,

Con cesta capa y sombrero

Van pidiendo el aguinaldo,

Por las casas de este pueblo.

 

Las señoras con agrado,

Chorizo y huevos le dan,

Garbanzos o dinero,

Cada cual su voluntad.

 

Ellos en agradecimiento,

A todas echan un baile,

También llevan la garrafa,

A todos hay que invitarle.

 

Por la tarde y por la noche,

Como en el día anterior,

Bailes y disfraces,

Otros hacen el amor.

 

El martes, y ultimo día,

Se llama de los casados,

Hoy ya no es así,

Los charros se han olvidado.

 

Día de vaca la manta,

Es la última novedad,

Y juntos celebran la fiesta,

Casados y mocedad.

 

Y este ha sido señores,

Carnaval ochenta y siete,

Nos despedimos hasta otro año,

Y que viva la buena gente.

 

ZACARIAS HERRERO

Revista Local EL ÁLAMO 1987